El trabajo freelance

El trabajo freelance es algo que cada día es más popular entre esta generación. Cada vez las empresas optan más por contratar a jóvenes entusiastas (como yo jiji) que quieren trabajar pero que no les gusta mucho el tema de horarios, oficina, estructuras y bla bla.

Pero ya va, ¡ser un freelancer no es una tarea fácil! Hay un millón de cosas que hacen de este trabajo algo complicado (bueno un millón de cosas no, pero si unas cuantas).

Voy a contarles algunas cositas a las que me he enfrentado trabajando de freelancer:

 

¡Pero si eso no es un trabajo de verdad!

Un día yo estaba acostada en mi cama (trabajando obviamente), en pijama, con una pierna montada encima de la otra y mi mamá me pide algo que no recuerdo que era y le dije: mamá estoy trabajando, no puedo. ¿Trabajando? ¡Si yo te veo ahí tirada en la computadora!

Ya va ya va, tengo otra anécdota: Estaba a punto de salir con un amigo pero antes necesitaba hacer una publicación en las redes sociales y me dice: ¿qué haces? Que vaga eres, ¡vámonos y deja de publicar tonterías! Ya va que estoy terminando un trabajo. ¿Trabajo? Estos amigos míos con sus supuestos “trabajos” yo también quiero trabajar así de fácil.

Ya no soy más su amiga y me mudé de casa de mi mamá. No mentira, pero ¿les ha pasado esto? Es como que si no vas a una oficina y tienes un horario fijo no estás trabajando. No respetan nuestros sentimientos de freelancers ¡claro que estamos trabajando, y mucho! 

Benditos horarios

Trabaja por tu cuenta decían, serás libre decían, no tendrás que cumplir horario decían, y aquí estoy yo un domingo por la tarde trabajando mientras hay un sol hermoso afuera. Los horarios de un freelancer son una locura porque dependen mucho de los proyectos que acepte y de las fechas de entrega, clientes etc. En un trabajo común tienes un horario y trabajas en base a eso y lo que no se hizo se hace al siguiente día, en un trabajo tipo freelance no. Puedes pasar literalmente 10 horas haciendo una sola cosa o media hora y haber terminado y ser libre como el viento.

Vida personal ¿dónde estás?

Últimamente acepte un trabajo nuevo que me encanta pero me estaba tomando demasiado tiempo. Había dejado de hacer mis proyectos personales porque cuando terminaba de trabajar estaba muy agotada y solo quería dormir. Dejé de ver mi serie de Netflix favorita, lo cual es imperdonable para mí, comía a deshoras, no salía, solo trabajaba todo el día.

Puede pasar  que descuides tu vida intima,  proyectos personales, relaciones, y la gente comience a preguntarse donde estás.

Reiniciar, reiniciar, reiniciar

Todos saben que para trabajar como freelancer necesitas mínimo una buena conexión a internet y al menos una laptop decente; eso dependiendo de cuál sea tu trabajo porque si eres diseñador, artista gráfico, o editor, vas a necesitar mucho más que una laptop decente.

Un día estaba trabajando y comienzo a ver un humo que salía no sé de dónde y olía a quemado y cuando reviso era el cargador de mi notebook que se estaba incendiando. Yo no sabía si tirar la compu por la ventana, llamar a los bomberos, salir corriendo, o salvar el trabajo que estaba haciendo. Es necesario tener herramientas de trabajo acorde a lo que haces e invertir en ellas.

Dependiendo del lugar donde vivas la conexión puede ser o no un problema. En mi país el Internet es un poquito complicado (para no decir que es un dolor de cabeza) y últimamente se va mucho, entonces hay ocasiones en las que he quedado mal o he tenido que enviar un trabajo a destiempo porque el bendito Internet no quiere servir. De hecho es muchos trabajos te piden que tu conexión a Internet sea buena por lo mismo.

Pago

Un freelancer puede ganar mucho dinero o ser pobre toda su vida, vivimos al margen de la ley, no tenemos un quince y ultimo fijo. En un mes puedes ganar para cubrir todos tus gastos, los de tu familia, los de tus amigos y aun así quedarte mucho dinero; o puede no alcanzarte ni para una lata de atún y terminas comiendo en casa de tu mamá. Todo va a depender de tu esfuerzo y de las oportunidades que busques. Es un trabajo algo inestable en muchas ocasiones y no siempre será fácil hacer tu control de ingresos y egresos.

Señor, ¿Qué quiere de mí?

En este recorrido encuentras clientes de clientes. Algunos son adorables y terminan siendo amigos y preguntándole cómo le fue a su hija Sara en el concierto de piano donde iba a tocar y que ha pasado con el problema de hemorroides que tenía la semana pasada. Como hay otros que provoca hacerles ctrl+alt+supr porque son terribles. Te pelean por todo, no saben lo que quieren, nada les gusta son exigentes, y te pagan una tontería y de paso creen que te están haciendo el favor de contratarte. No, perdón, el favor se lo estoy haciendo yo a usted, así que ¡me voy con la poca dignidad que me queda a otro lugar! Hasta que llega la factura del mes y ahí estoy de nuevo diciéndole: Hola, ¿no tendrá otro trabajito por ahí? Es que ando disponible.

¿A dónde se fue mi dignidad que no la veo?

Estas son algunas de las mínimas cosas con las que me he encontrado al trabajar como freelancer, sin embargo lo disfruto muchísimo, es un trabajo donde aprendo demasiado y me ha dado profundas satisfacciones.

La próxima semana estaré hablando de cómo solucionar o enfrentar estos retos que aquí planteo, así que si te sientes interesado por este bello mundo del freelancer ¡espera nuestro próximo post!

 

 

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