Tipos de rompe corazones

Todas en algún momento nos hemos topado con uno, existen muchos tipos pero hoy quiero hablar de 5 tipos de hombres que nos han roto el corazón, cada uno con su táctica, cada uno a su particular estilo, pero el resultado siempre es el mismo:

El descarado 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Han escuchado una canción de Don Omar que se llama “no se enamore de mí”? si no eres del team reggaetón te voy a copiar un pedacito de la canción para ponerte en contexto:

“No se enamoré de mí, que ya no siento amor y se me olvido amar. No se enamore de mí, mi corazón se congeló la voy hacer llorar. Yo no soy lo que tú piensas, ni lo que te imaginas, soy un perverso que juega con las mujeres y les dice mentiras.”

El rompe corazones descarado lleva esta letra tatuada en la frente, o sea lo ves de lejos y ya te sabes este discurso terrorista; lo hueles, lo sientes, lo sabes y no puedes decir que fuiste engañada porque antes de jugar ya él te dijo el truco, pero ahí vas tú de boca a pedir más cartas.

Esa sinceridad que tiene el descarado es consumidora, te sientes con la adrenalina a mil, creyéndote la reina del juego y pensando que tienes todo bajo control, que no te vas a enganchar, que las reglas del juego son muy claras y que nadie saldrá herido. Para cuando te das cuenta, no eres ninguna reina, eres solo una pequeña ratita dando vueltas en la rueda de un manipulador al que nunca le importaste y te lo dijo desde el comienzo.

El egoísta

Es el tipo de personas que solo está dispuesto a recibir pero no a dar, te absorbe como un vampiro y siempre pide más, más tiempo, más dinero, más recursos, más comprensión, más de ti. Es como una boa constrictor que te aprieta cada vez que quieres salir, solo que el egoísta te aprieta con chantajes, con remordimiento, con promesas de cambio,  con distancia; amenaza con dejarte si no haces lo que él quiere, pero es mentira él nunca te va a dejar,  siempre aparece de nuevo, porque “necesita de ti”.

Este tipo de rompecorazones ocasiona algo que yo llamo el síndrome de “te odio pero quiero gustarte” ¿alguna vez han tenido a alguien así? No te cae bien porque te hace sentir mal, o te lastima pero quieres agradarlo a toda costa, renunciando a quien eres, cediendo a tus principios o valores, dejando de lado lo que tú quieres, solo para gustarle a alguien que te hace sentir mal y que odias por eso. ¿No te parece un poco tonto este logaritmo?

Por lo general un egoísta no sabe que es egoísta, está tan ensimismado en su ombligo que ni siquiera es capaz de saber que está siendo egoísta, esta es la característica básica de nuestro amado rompe corazones egoísta, él no sabe que está siendo un imbécil y no importa cuánto se lo expliques él no logra entenderlo, porque para entenderlo tendría que reconocer que existen otras personas además de él que tienen necesidades y él solo piensa en sí mismo.

 

El fantasma

Este tipo podría tener muchos nombres: el intermitente, las llaves (porque siempre las pierdes), El ilusionista, la leyenda, y todas las cosas que tengan que ver con desapariciones. Este rompe corazones me da risa porque él nunca está, pero solo necesitas que pase una sola cosa para que aparezca: empezar a superarlo. Es como si tuviera un súper poder para detectar cuando sigues con tu vida, porque aparece cuando menos lo estás buscando y casi siempre con el mismo mensaje: “Hola, ¿cómo estás? te extraño”. Yo me pregunto si es que hay algo así como una academia donde les enseñan a todos a enviar el mismo mensajito burdo, pero lo peor no es el mensaje, sino que de verdad ese mensajito te desajusta la vida.

El víctima

Este rompe corazones es maravilloso, pero para inventarse excusas; él siempre tiene algo que decir cuando se trata de salir del problema. Su frase favorita es “yo sé”: yo sé que soy el peor, yo sé que te hago daño, yo sé que soy un monstruo, yo sé que no te convengo, yo sé que no sirvo, sea lo que sea él siempre lo sabe, pero no hace nada porque él es una víctima del destino, pobrecito.

El victima saca de ti a la mujer maravilla que llevas dentro, junto con una combinación de mamá, leona, y salvadora. Él te puede estar mintiendo en la cara, y tú puedes saberlo, y todos te lo dicen, pero de una forma casi automática tú sales a su defensa, puede ser el peor hombre del mundo pero tú lo defiendes como si fuese descendiente directo de Jesucristo. Es algo más fuerte que tú, y no puedes entender porque si te ha lastimado tanto lo sigues defendiendo y amando, y sigue produciendo en ti el mismo anhelo de protegerlo que te produciría un niño de pecho recién nacido.

Este grupo se subdivide en dos grupitos más:

Los que prometen cambiar

Las frases favoritas de estos son: “no lo haré de nuevo”, “perdóname por no ser suficiente”, “no quiero perderte”, “las cosas serán diferentes” estas por supuesto combinadas con su “yo sé”. Sus promesas falsas te mantienen anclada a un cambio que nunca va a llegar, que jamás va a ocurrir porque realmente no desea cambiar, no sienten arrepentimiento sino culpa y temor de perderte pero cuando la relación vuelve a la normalidad, vuelven a ser los mismos rompe corazones de siempre.

Los que dicen que no pueden cambiar

Este ni siquiera lo intenta, para él ya se perdieron las esperanzas, o lo aceptas así o te vas, o al menos es lo que él te hace creer, solo que cuando intentas irte saca su mejor arsenal de lastima para dejarte anclada a él para toda la vida.

El encantador 

Este a mi humilde pensar es el peor de los cinco, porque es como un mix de todos y pasa por cada una de las etapas anteriores. Primero comienza a ser el hombre más encantador del mundo, caballero, detallista, servicial, talentoso; el hombre que sueñas con llevarle a tu mamá porque es perfecto. Luego con el tiempo te vas dando cuenta de que no es tan encantador como parece, hace cosas que te dejan un poco desconcertada como: coquetear con otras mujeres frente a tus narices  (lo cual al principio no te das cuenta porque piensas que es parte de su encanto), a mandarte dobles señales, desaparece de repente como el fantasma, y cuando se te ocurre enfrentarlo o preguntarle qué está pasando, se nos hace el ofendido ¿Cómo se te ocurre pensar mal de él? O la víctima, probablemente te confiese un oscuro secreto que lo haga parecer como alguien necesitado de amor y obviamente solo tú puedes salvarlo. Pasa el tiempo y se vuelve egoísta, sacando todo lo que necesita de ti para ser “mejor persona”, ya para este punto estás tan enganchada que no te das cuenta de todo lo que viene después.

Llega un momento en el cual te cansas de este juego, lamentablemente pasará mucho tiempo para este punto porque el encantador te hace tan dependiente de sus atenciones que no te das cuenta de que te está succionando. Justo en el peor momento, cuando ya no puedes más y decides enfrentarlo, este te dirá, al  mejor estilo del rompe corazón descarado: “yo siempre fui así y no voy a cambiar, por tu propio bien lo mejor para ti es que terminemos” solo para saber que a la semana ya salía con otra víctima a la cual también le va a chupar la sangre.

 

Pero no canten victoria, porque justo cuando ya lo hayas superado, vuelvas a reír de nuevo, la vida comience a tener sentido otra vez y consigas a alguien a quien amar, aparecerá como un fantasma para decirte de nuevo: Hola ¿cómo estás? Te extraño… ¡¡¡AAAHHHHH!!!   

 

 

 

 

Lo peor de todo el asunto es que todos tus amigos se dan cuenta que el tipo te está fastidiando la vida pero cuando tratan de odiarlo o de defenderte por lo que te está haciendo, caen en su embrujo también, y produce una reacción de amor odio, o sea lo odian como tu pareja pero lo aman para ser su amigo, y hasta lo incluyen en las actividades en común ocasionando que hasta tengas que cambiar de grupo de amigos.

Salir de este tipo de hombres es como tratar de salir de los Mara Salvatrucha, o sea llena de tatuajes (o cicatrices en este caso) o con ayuda divina, no hay otra salida. Porque hasta para terminar contigo son perfectos, te dejan tan confundida que no sabes si te botaron ellos, o tu a ellos, o si siguen juntos. Quedas como en el triángulo de las bermudas.

 

 

Señoras no es fácil salir de las garras de ninguno de estos especímenes, lamento decirlo; pero tampoco es imposible. Necesitaría otros post varios y quizás algo de terapia para ayudarlas, pero comienzo por decirles que hagan lo que hizo nuestro amigo Ozuna y le diga al rompe corazones “te boté” sin contemplaciones, sin segundas oportunidades, sin esperanzas, sin mirar atrás.

 

Si te gustaría contarnos tu historia de rompe corazones puedes dejarla en los comentarios, ¡me encantaría leerla! o si tienes alguna consulta que quieras hacernos sobre como salir de una relación de las que he mencionado puedes clickear este enlace http://masamorporfavor.org/no-estas-sola/ y contarme en privado, ¡juntas somos más!

 

 

2 discusiones en
“Tipos de rompe corazones”
  • Yo creo que me rompio el corazon el fantasma, o ko se en donde ponerlo…

    Al principio el coqueteo comenzo en uno de mis viajes donde compartimos deeeeemasiado, luego de una semana ya nos escribiamos pero siempre “normal” “hola que tal y asi” hasta que meses mas tarde vino a declararse que yo le gustaba que esto y que lo otro pero el gran detallaso era que el se iria a Bogota y yo a R.Domimicana, tuvimos algo corto y nos vimos en varias ocasiones, sin embargo el decidio que nos alejaramos con la exusa de que no estaba listo y no queria asumir una relacion a distancia, que lo mejor era separarnos porque el no me queria herir mas, em viene de una relacion super toxica y en estos momentos quiere estar solo, el problema es que yo si me enamore Carla y esto no me habia pasado, me ilusione y anhelaba que luchara por mi. Han pasado 4 meses y siento que ese dolor esta ahi, el sigue en Vzla yo estoy entrando y saliendo de R.Dominicana pq no me gusta mucho este pais pero me duele, y cada vez que me lo envuentro en una ruta nos saludamos, hablamos lo necesario pero hasta ahi

    • Ay claroo! te ilusionó para despues echarse para atrás. Es como un mix de varios de los rompe corazones. Ay bella claro, es una situacion muy dura. Lo importante es que te mantengas al margen de él mientras siga teniendo un corazón indeciso, porque sino puedes salir peor de lastimada que ahora 🙁

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